cronica

La última víctima de la “clínica del terror”

3/17/2011



Bryan Hidalgo

Su hoja de vida publicada en un blog de Internet mostraba a un cirujano plástico plenamente capaz y con un amplio bagaje. Además, indicaba haber trabajado en prestigiosas clínicas estéticas y con los más renombrados galenos de Estados Unidos.

Está era la imagen que proyectaba el doctor Vicente Felipe Galarza Gonzabay, quien tenía su clínica situada en la ciudadela Nueva Kennedy, donde atendía a decenas de ciudadanos en busca del rostro y cuerpo perfectos.

Lo que el médico ocultaba era un pasado marcado por supuestas denuncias no solo en el Ecuador, sino también en Estados Unidos. En el país del norte pesaban algunos procesos judiciales contra Galarza por presuntamente ejercer su profesión sin licencia y perjudicar a alrededor de siete mujeres a las que les realizó posibles malas prácticas médicas. El facultativo fue sentenciado en ausencia a 5 años de prisión por dichos cargos.

Estos antecedentes permanecieron ocultos hasta el pasado 2 de marzo, día en que el doctor realizó varias cirugías estéticas a la educadora Isabel del Rocío García Calderón, de 46 años.

Sendas intervenciones quirúrgica en el rostro, abdomen, brazos, piernas y busto fue lo que Galarza Gonzabay prometió a su paciente en un lapso de no más de 10 horas. Sin embargo, la maestra no encontró la belleza esperada, sino la muerte.

 

Riesgosa operación

No solo se trataba de varias cirugías a la vez, sino que la paciente padecía de problemas en la glándula tiroides, hipertensión y hace un año se le había detectado diabetes.

Pese a estos antecedentes médicos, Vicente Galarza habría garantizado a la educadora que podría realizarse las intervenciones quirúrgicas sin problemas, y el costo sería de al menos 10.000 dólares. Fue así que la mañana del 2 de marzo, Isabel del Rocío se presentó cerca de las 09:00 a la clínica estética, acompañada de su sobrina Martha Cevallos.

La paciente ingresó al quirófano en aparente buen estado de salud y aproximadamente a las 22:30 la situación dio un giro inesperado. El galeno a cargo indicó a los familiares de la señora que había sufrido un infarto y dispuso su traslado inmediato al hospital Luis Vernaza.

En dicha casa de salud la docente permaneció asilada en estado de coma por siete días, tiempo en el que su estado de salud se agravó y falleció.

 

Clausuran la clínica

Luego del deceso de García Calderón, los deudos iniciaron una demanda contra el médico Vicente Galarza y su clínica. Fernando González, hijo mayor de la difunta, presentó una denuncia ante las autoridades de Salud, en la que acusaba de negligencia al galeno que operó a su madre.

El 14 de marzo Yuri Patiño, director provincial de Salud del Guayas, delegó una comisión para que realizara una inspección en el centro estético de Galarza Gonzabay, mediante el cual se determinó la clausura del mismo.

Patiño indicó que “en el lugar donde se llevó a cabo el operativo se hallaron una serie de irregularidades”. “Encontramos estructuras que no están acordes para que funcionen como un quirófano. No tienen el premiso de funcionamiento del 2011. Habían productos naturales sin registro sanitario, medicinas e insumos caducados”, sostuvo la autoridad.

 

Continúa el proceso

La mañana de ayer se realizó una audiencia en la Secretaría Provincial de Salud del Guayas por el caso de la muerte de Isabel García. En la diligencia intervino la abogada Dalma Blum, en defensa del galeno acusado; y también Freddy Viejó, representante del hijo mayor de la fallecida.

La parte acusadora pidió la revocatoria permanente de los permisos de funcionamiento de la clínica de Vicente Galarza, así como su licencia de ejercicio profesional. También fueron acusados el anestesiólogo Johnny Zurita y la doctora Mónica Coello, quienes colaboraron con el cirujano plástico.

El abogado Viejó sostuvo que “las acusaciones que se presentaron en la Fiscalía no son por el cargo de negligencia médica, sino por asesinato”. El facultativo indicó que “el imputado sometió a la educadora a una operación que se prolongó por casi 18 horas a sabiendas de que padecía diferentes problemas médicos. Entonces premeditadamente por ganarse 10.000 dólares la llamó insistentemente 2 días antes para convencerla de que se opere. Lo hizo con voluntad y conciencia, que son los primeros requisitos para cometer un asesinato”.

Fernando González, primogénito de Isabel García, se encuentra apenado por la muerte de su madre, quien fue una destacada profesora, durante 17 años de profesión, logrando fundar su propia escuela y colegio. Al momento, González se hizo cargo de sus dos hermanas menores de 7 y 10 años y solo pide que se haga justicia.


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