especial

¡Feliz día al chofer ecuatoriano!

6/23/2011



Ana Belén Aguilar


Sin duda es un trabajo muy sacrificado y expuesto a grandes peligros, pero como todo oficio también tiene su lado amable. Se trata de los choferes, quienes tienen que transportar de un lugar a otro, recorriendo largas distancias y a cualquier hora, la mercadería designada.

Prácticamente son los dueños de las carreteras, ya que las recorren en todas sus dimensiones. Algunos de estos profesionales del volante decidieron compartir con EXTRA sus experiencias en su diario trajín.

Para algunos, el horario de trabajo no es fijo, pues es tan sujetos a turnos. La hora puede variar desde las tres de la mañana hasta las once de la noche.

En nuestro trayecto nos encontramos con Patricio Erazo, quien maneja un container en el que transporta mercadería, ya sea llantas, medicinas, etc. Comentó que ama su trabajo, ya que le ha dado estabilidad económica y ha logrado ser un hombre responsable.

Lo que no le gusta es alejarse de su familia en cada viaje, debido a que hay momentos especiales que se los ha perdido por trabajar, pero se siente feliz.

Esta profesión requiere de mucho amor, ya que desde niño se vio atraído por los autos en vista de que este trabajo es una herencia de familia.

 

Buen ambiente
Antes de cada recorrido, se encomiendan al Dios de los cielos, el único ser que los cuidará de los peligros que los acechan.
Luego busca buena música para escuchar durante el trayecto y el ritmo es variado, pero prefieren a nuestros exponentes, una de ellas Cecy Narváez con su tema “Sentada en un bar”.
Con 30 años de profesión y 43 de edad, Patricio Cadena, oriundo de Machachi, comentó que en esta profesión ha ganado bastantes amigos, ya que en cada lugar del Ecuador que ha recorrido siempre deja buenas amistades.
Ahora se dedica a transportar gasolina dentro de la ciudad y considera esta labor como un trabajo tranquilo, eso sí la precaución es lo vital para no tener problemas, ya que andar con este combustible resulta muy peligroso.
Dentro de su amplia trayectoria  manifestó que ha vivido muchas anécdotas, una de ellas media tenebrosa. “En uno de mis viajes por el Oriente, en el sector de Piedra Fina y a la medianoche, un animal extraño se le cruzó, el ambiente se volvió medio pesado, es más hasta la música que escuchaba se distorsionó, este hecho me asustó, pero de ahí nada”, comento con asombro.

 

Barriga llena corazón contento

Saber dónde y qué comer es la clave para tener un buen viaje y una hueca del sabor es la de Maritza Púas, quien ofrece a sus chofercitos una variedad de exquisitos platos, entre ellos se destacan: viche de camarón, caldos de gallina y de bagre, arroz con menestra  acompañado de carne, pollo o chuleta, la atención es de 11:00 a 23:00.


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